Adopta un Político
Para los que todavía no saben, hace unas semanas estrenamos un nuevo blog dedicado a recopilar ideas novedosas cultivadas y florecidas en la blogosfera. El lugar se llama BLOGOSOFIA.COM y lo siguiente es la intro de uno de los últimos posts publicados. Entre parentesis: Si de pronto encuentras alguna idea extraordinaria como esta en algún blog, por favor compártela conmigo.
Esta es una idea “politicamente correcta”. Desde hace como 2 siglos las democracias han tenido una mezcla de políticos ilustrados, libre pensadores y aristócratas bien educados a cargo -casi por gracia divina- de la conducción del gobierno y los asuntos públicos. Las masas ignorantes, sin acceso a la información y a los medios por los que ésta circula no tenían más opción que suspirar con resignación o complotar de vez en cuando para cambiar algo las cosas. Pero en las últimas décadas de la mano de la expansión de las libertades individuales y la masificación del conocimiento, los políticos aparecen cada vez más como un “mal necesario” y sus habilidades para gobernarnos son cuestionadas día tras día.
Por tanto, nadie debería extrañarse de una idea que proponga “adoptar un político” si el objetivo de la misma es algo así como apoyarlos a hacer mejor su labor. La lógica es brutalmente simple: Los políticos no van a desaparecer (por ahora), así que en vez de amargarnos la vida criticándolos ¿por qué no hacemos algo mejor y les damos una mano en los temas en los que ellos están más carentes? El resultado final es mejor para la sociedad en su conjunto: Uno vive menos amargado, los políticos estarán mejor informados y las leyes y políticas del estado deberían resultar mejor que las actuales.

El trasfondo de tu planteamiento me parece del todo sensato y sumamente coherente (mas de lo que el común de los mortales puede llegar a ser).
Sin embargo, me provoca algún cosquilleo desagradable el solo pensar en subvencionar las falencias (y tal vez en mas de un caso, flojera) de los políticos, que dicho sea de paso, se les paga para investigar y legislar informados.
Será mucha desconfianza?
Tal vez. Aún no conozco a un político que se merezca mi admiración, cosa importante como para confiarle desinteresadamente mis humildes y escasos conocimientos.
Luigi:
¿Hacerle la pega a alguien que recibe un sueldo por hacerlo?
Desarrolla la cosa…
@Brian y Montserrat: Todos nosotros recibimos apoyos de nuestros partners (peers) e incluso podemos recurrir a nuestras “redes ampliadas” como las que se tejen en la blogosfera, para mejorar la calidad de nuestro trabajo o simplememente para tener una visión más integral de las cosas que hacemos.
Pero fíjense en lo que hemos estado haciendo con los políticos. Los hemos estado aislando, segregando lentamente como si fuesen una casta de intocables, unos leprosos que hay que mantener porque sabemos que no los podemos eliminar. ¿Qué sentido tiene eso si por otro lado no dejamos de comprobar (día a día) que el resultado de las acciones de los políticos esta crecientemente desconectado de nuestras prioridades?
En el fondo todo eso resulta ser auto-flagelante: culpamos a un político porque “debería hacer bien su trabajo” pero a la vez no les negamos las herramientas para hacerlo: nuestro propias opiniones, nuestra manera de ver las cosas, lo que “nos gustaría que se haga”.
saludos
LR