Twitter contra Chavez?
¿Podrá Twitter colaborar a la libertad de expresión en Venezuela y por ende a controlar los posibles excesos del gobierno de Chávez o eventualmente ayudar a ponerle término?
Al parecer, muchas personas están cada día más convencidas de que así será. Yo tengo mis dudas. A veces la excesiva confianza en Internet y sus posibilidades lleva a sobrestimar el potencial de herramientas como Twitter, Facebook u otras de las llamadas redes sociales.
Hemos visto tantos casos -demasiados para llevar la cuenta- de causas y protestas fallidas en que se intenta conseguir objetivos políticos o promover peticiones a la autoridad. La gran mayoría de ellos quedan encerrados en estas mismas redes, como una suerte de ruido blanco que se torna monótono y finalmente audible pero irrelevante.
Luego de algunos años de estar participando, liderando o analizando iniciativas de ciber-activismo, me parece que es cada vez menos probable que éstas campañas por si mismas logren grandes cambios, particularmente políticos. Hay que entenderlo con claridad: Los verdaderos cambios ocurren en las calles, no frente a teclados.
Las tan auto referentes ciber-protestas que se propagan por Internet suenan mucho más impresionantes de lo que realmente son. Si finalmente 100.000 personas se unen por una causa en Internet y sólo 10 aparecen en la calle para protestar, todo resulta ser un burdo auto-engaño.
La afirmación anterior es de hecho también válida para formas analógicas de comunicación de masas: La radio fue usada en gran parte del siglo XX para esparcir mensajes políticos a favor o en contra de determinados regímenes: Recordemos los tiempos de Pinochet en Chile o Fidel Castro en Cuba. En Chile los cambios se dieron desde las protestas callejeras. En Cuba, siguen pendientes.
Aún así, es completamente cierto afirmar que grandes protestas concertadas en el mundo on-line pueden tener repercusiones en el mundo off-line. Hay varios casos emblemáticos, algunos que de hecho hemos analizado en este blog. Pero el tema de fondo es siempre la movilización de masas en las calles. En otras palabras, gobernantes como Hugo Chávez no deberían temer a Twitter , sino más bien a la paciencia de su propio pueblo. Finalmente, es la voluntad soberana de ese pueblo la que debería imponerse. Internet no es más que un medio para ayudar a que ese pueblo salga a retomar lo que le pertenece.

Un clic no es sinónimo de compromiso.
(por cierto… es tan sesgado el tema Chavez)
Saludos.
Si se puede organizar una causa en la red, ¿por qué debemos pasar por las calles? Es como escribir un documento en un formato electrónico, para después pasarlo a manuscrito.
Concuerdo con usted en general las iniciativas organizadas en Internet son deficientes, faltan antecedentes, falta de priorización, tienen mucho ruido, no hay un mecanismo legal que valide el compromiso de los adherentes, etc.
Pero le aseguro que si existiera una plataforma del estado, que permitiera de manera responsable hospedar estas iniciativas colectivas. Algo así como un OIRS 2.0 , le aseguro que la participación ciudadana a través de la red empoderaría de manera eficaz a las personas.
Fidel Castro still have some good legacies despite his not so good repuation.,”,