Documento Histórico: Política Tecnológica de Chile en los 1970′s
El camino hacia el desarrollo económico de Chile ha tenido varias etapas, casi siempre marcadas por la explotación de los recursos básicos, particularmente minerales. Sin embargo, ya desde la década del 1940′s existieron esfuerzos por industrializar el país diversificando nuestros sectores productivos. Esos esfuerzos fueron mayoritariamente impulsados desde la CORFO y condujeron, por ejemplo, a la creación de múltiples empresas estatales, algunas de las cuales sobreviven hasta nuestros días. Algo similar ha ocurrido con nuestro desarrollo tecnológico: lo que hemos logrado en los albores del bicentenario responde a los avances (y en ocasiones retrocesos) de nuestra historia. De eso se trata el presente artículo.

Afiche de la Unidad Popular
Hacia la década de 1970, el gobierno recientemente electo del Presidente Salvador Allende buscaba no sólo acelerar la industrialización del país sino que impulsar una fuerte tecnologización de nuestra economía. El diagnóstico, fuertemente inspirado por la teoría de la dependencia, parecía apuntar a la necesidad de reducir la precaria disponibilidad tecnológica nacional para, por esa vía, contrarrestar la posición dominante de las naciones capitalistas avanzadas.
Un ejemplo de lo anterior se encuentra en la política de atracción de inversión extranjera del primer año de gobierno, tal como lo expresaba el Ministro de Economía de le época:
“No estamos cerrados de modo alguno a la participación de capitales extranjeros en el proceso que hemos iniciado; por el contrario, nos interesa un aporte que no sólo aumente nuestra propia posibilidad de formación de capital, sino que sobre todo nos facilite el acceso a la asimilación del progreso técnico y nos capacite para ser participantes más activos en el desarrollo científico y tecnológico.” (Ver documento original en PDF de Pedro Vuskovic , Ministro de Economía, 1971)
Consecuentemente, muchas de las acciones emprendidas en el gobierno de Allende respondían a una lógica similar, incluyendo (probablemente) iniciativas tan experimentales como la red cybersyn promovida por Fernando Flores y a la que ya me había referido antes en mi blog.
En ese contexto, el actual ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, se desempeñaba como Gerente de Planificación Industrial de la CORFO en 1970. Junto a su equipo elaboraron diversas propuestas, incluyendo las bases de lo que sería la política de desarrollo tecnológico nacional para la década del setenta. Obviamente, la historia cambió dramáticamente sólo tres años más tarde: La llegada de la dictadura de Pinochet redefinió el devenir de las cosas.

Bitar detenido tras el golpe de estado de Pinochet (1973)
Ayer, un amigo del Ministro Bitar le envió como obsequio un par de documentos que estaban en antiguos archivos de su oficina. Entre esos documentos, que han sobrevivido casi cuatro décadas, se encontraba esa política tecnológica.
Me pareció interesante compartirlo con ustedes no sólo por tratarse de un registro histórico sino porque nos ayuda a recordar, una vez más, que este país ha llegado hasta donde está como consecuencia de su larga historia democrática y de las apuestas, algunas más audaces que otras, que a lo largo de las décadas han ido realizando aquellos que han asumido la responsabilidad de conducir los asuntos públicos.
Los invito a revisar este documento y a comentar, ojalá con perspectiva histórica y sin las simplificaciones a las que en ocasiones se cae, abrazando viejas divisiones ideológicas.
