48 Horas: Fiesta, Viaje, Emprendimiento Web (y algo para olvidar)
48 horas de mi vida suelen ser normalmente aburridas, pero las últimas no lo fueron, al menos no para mi.
El viernes, finalmente, fue la Twitter Party en que nos reunimos con sobre 50 amigos de esa red (habían 70 confirmados). A algunos no los conocía muy bien, pero siempre es bueno ir haciendo un match entre las caras y las conversaciones cotidianas. Hubo lindas sorpresas
Lo malo de todo fue que no me sentía muy bien desde la tarde y que además me tuve que escapar más o menos temprano porque el sábado tenía que estar en el aeropuerto como a las 8:00. Todo estaba friamente calculado: Había comprado el primer vuelo disponible para aprovechar al máximo mi estadía en la conferencia Webprendendor en Concepción, de la que les hablaba hace pocos días.
Obviamente la idea no era sólo ir a hacer una buena presentación sino que escuchar y conversar con los otros asistentes. El problema es que me había despertado no muy bien. Sólo había tomado un par de tragos así que no podía ser a causa de eso. El avión tardó más de 1 hora en despegar porque en Concepción comenzaba a caer una espesa neblina. No fue un buen presagio.
Ya en Concepción, la cosa se hacía muy difícil para mi. Me sentía afiebrado y muy decaído. Cuando llegué al hotel simplemente me desplomé. Dormí un par de horas, pensando que así me recuperaría, pero no fue así. Traté de almorzar con mis amigos, pero el sólo hecho de oler comida me daba nauseas. Afuera llovía y llovía.
Volví al hotel. Seguí durmiendo. Me desperté finalmente justo para ir a dar mi presentación. A esa altura (16:00) la cabeza me explotaba. Andres Durán (en nombre de los organizadores) me ofreció suspender, pero yo ya estaba con “piloto automático”, decidido a contarle a la gente lo que había ido a contar.
Al final, parece que la presentación tuvo buena acogida. La titulé “Emprendimiento Social y Ciber Activismo”, contando un poco de lo que hemos promovido en algunas de las cosas que he liderado en los últimos años.
Luego aguanté una media hora dentro del evento, impresionado por el trabajo del team a cargo de Plataforma Networks y luego me tuve que escapar nuevamente al hotel..ahí si que ya no aguantaba más…volví a dormir y desperté cerca de la nueve de la noche.
Finalmente, luego de tomar una aspirina, vomité parte de lo que había almorzado el viernes. Ahí se terminó de aclarar el “misterio”.
No era primera vez que me había dado una intoxicación por alimentos. En este caso fue menos terrible que en otras oportunidades: Lo más probable debido a la mayonesa de un churrasco que almorcé (suelo comer de esos cuando estoy apurado). Luego de un par de horas ya comencé a sentirme mejor, pero no lo suficientemente bien como para sumarme a la fiesta de cierre de Webprendedor.
A la mañana siguiente, ya me sentía de nuevo muy bien. Había salido el sol (como se ve en la foto) y me preparaba a partir, sintiendo que fue una muy desafortunada situación. Me dio un poco de vergüenza no haber dado más de mi, no sólo en la presentación, sino que en todo lo que rodeaba al evento.
Qué le vamos a hacer. A veces así son las cosas.
De cualquier manera, quiero agradecer a Nico Orellana, Carito Orellana, Andres Duran, JanOS y Tricky por la buena onda, así como todas y todos los que me acompañaron vía Twitter durante la presentación y durante la peor parte de este ingrato episodio.


