¿Escolares “expertos” para navegar en Internet?

Un estudio de Adimark difundido esta semana por la prensa revela una tendencia que puede sonar muy alentadora: más de la mitad de los escolares entrevistados afirma que se considera un “experto” en el uso de Internet. Además, casi dos tercios de los escolares encuestados ya poseen un computador en el hogar. Estos auspiciosos avances deben ponerse en contexto: El estudio deja fuera de la medición al estrato socioeconómico más bajo y al mundo rural, los que ““según lo publicado por El Mercurio (30-Oct-06, A13) “por definición no tienen Internet ni PC”
El problema de este enfoque es que estamos condenando (implícitamente) a la exclusión digital a sobre 1 millón de niños que actualmente viven en pobreza. Les decimos en su cara: la sociedad de la información ya llegó, pero no llegó ni llegará para ti.
Se trata del estudio Indice de Generación Digital, el que ha sido elaborado desde el año 2004 en conjunto por Adimark, el portal EducarChile (MINEDUC) y VTR. Con todo lo necesario que pueden resultar estos estudios, me parece peligroso no clarificar el punto mencionado más arriba puesto que podría quedar la impresión, tanto en la ciudadanía como en los círculos de poder, de que en Chile estamos increíblemente bien en esta materia.
Es cierto que las encuestas (o cualquier investigación para este caso) deben tomar opciones metodológicas en términos de la selección de la muestra (o población objetivo) que se analizará, lo que desde luego tiene siempre que ver con las posibilidades de financiar la ejecución de estos estudios ( a mayor cobertura, mayor costo). Sin embargo, el incluir sólo a grandes ciudades (Santiago, Antofagasta, Viña del Mar-Valparaíso, Concepción-Talcahuano) y dejar fuera al estrato E (el más pobre) estamos formando una imagen equivocada de la situación.
Toda la discusión en torno a la brecha digital tiene que ver precisamente con la persistencia de la exclusión de los más pobres y desaventajados, incluyendo los que se encuentran geográficamente distanciados de los grandes centros urbanos. Incluso en sociedades avanzadas como las europeas, este fenómeno de e-exclusión es una realidad hoy en día.
Me parece que aunque sea más costoso y complejo de realizar, esta clase de estudios debería incluir la realidad de los e-excluidos. Es cierto que los resultados pueden ser desalentadores pero no veo otra forma de comenzar a desarrollar políticas públicas destinadas a conectar a ese segmento de la población con el futuro.
No es ni éticamente justo ni económicamente eficiente (en ese orden) mantener a esos niños en una suerte de “dimensión desconocida” donde la única navegación posible para ellos es, literalmente, en el agua.

[...] En definitiva y aunque no se desconoce la importancia de estos estudios, resulta muy relevante analizar sus resultados desde una perspectiva crítica, particularmente cuando el costo de no hacerlo puede incidir en la generación de una percepción distorsionada de la realidad tecnológica nacional. De hecho y en un tono muy parecido, ya había hecho una crítica similar hace un par de semanas en mi comentario titulado ¿Escolares “expertos” para navegar en Internet? donde me refería al caso de la estudio Indice de Generación Digital, elaborado por Adimark, el portal EducarChile (MINEDUC) y VTR, el que también arrojaba “impresionantes” resultados sobre la realidad educacional. [...]